Cita con un alien – El METI

¿Estamos solos? Más allá de toda la palabrería ufológica, esta pregunta es una de las más potentes que ha formulado la humanidad. ¿Cómo de probable es que ahí afuera, entre esa incontable cantidad de estrellas, una de ellas albergue otro ser preguntándose lo mismo que nosotros? ¿Realmente vamos a hablar de aliens?

Una pregunta de este calibre era tierra fértil para la curiosidad (y la megalomanía) que caracteriza a algunos científicos. Así nació la astrobiología o exobiología (no confundir con xenobiología ni con Iker Jimenez) Una amalgama de diferentes ámbitos del saber. Biología, química, geología, astrofísica, incluso neurociencia.

¿Pero a qué se dedica esta gente? A muchos les estará sonando a pseudociencia de lo más magufil, pero nada más lejos de la realidad.

La astrobiología estudia la posible existencia de vida en el universo partiendo de cómo se desarrolló y evolucionó la vida en la tierra . La idea es llegar a entenderlo en sufciente profundidad y extensión como para extrapolar nuestro conocimiento a situaciones totalmente distintas. Entender cómo funciona la vida en este “pequeño punto azul” nos ayuda a intuir dónde podríamos esperar encontrala en el firmamento, o qué características tendría y cómo podemos aprovecharlas para detectar rastros de ella sin salir de nuestras casas/radiotelescopios.

Radiotelescopio de Effelsberg
Radiotelescopio de Effelsberg

Desde luego es un tema interesantísimo y muy extenso que trataré de forma recurrente en este blog, así que id preparándoos, que aquí la astrobiología va a ser peor que el ajoarriero.

Pero vayamos al grano ¿Cómo contactar con ellos? Imaginemos que acabamos de volver a casa después de la cita de nuestra vida, estamos deseando volver a hablar con nuestro ligue cuanto antes, pero… ¿cómo podemos hacerlo?

¿Qué hago? ¿Llamo yo?

Lo más fácil es acampar al lado del teléfono y esperar con el alma en un puño a que suene. Siguiendo la analogía nosotros hemos construido grandes receptores de ondas de radio llamados “radiotelescopios” que escuchan incansablemente lo que el espacio nos envía, esperando a que esa ansiada llamada llegue. Alguna vez ha sonado el teléfono y nos hemos sobresaltado pensando “¿Serán ellos?” Eso mismo ocurrió con la misteriosa señal WOW. Por desgracia, todas las llamadas han resultado ser de publicidad telefónica. Un ejemplo es la LGM-1 (Little Green Man) gracias a la cual se descubrieron los púlsares. Esta estrategia de buscar indicios de vida inteligente escuchando lo que puedan querernos decir es llamada SETI pasivo .

La otra opción es tomar todo el coraje que tengamos y ser nosotros quienes llamemos. Siempre hay amigos que dicen “No lo hagas, eso es de desesperados” En el caso de la vida extraterrestre los detractores cambian un poco el argumento “No debemos mandar señales. Podríamos atraerles y poner en riesgo nuestra seguridad” El resultado es el mismo “No llames, espera a que te llamen a ti”. Si a pesar de los miedos terminamos llamando, a esta valentía se la conoce como SETI activo o METI (Envío de Mensaje a Inteligencia Extraterrestre)

Ya, pero… ¿Qué le digo?

El caso es que, a pesar de las advertencias, los humanos llevamos años dejando mensajes en los contestadores cósmicos. Siempre con la esperanza de encontrar pareja en el universo; pero mensajes muy raros. Porque, claro ¿Cómo te comunicas con alguien que no conoces? ¿Cómo puedes asegurarte de que una especie que puede ser completamente distinta a todo lo que conocemos te entienda? Es un trabajo difícil y nunca es perfecto, pero también es un gran ejercicio que nos permite mirar dentro de nosotros mismos y descubrir qué nos hace lo que somos. Nos ayuda a entender qué es estrictamente necesario para considerar algo como vivo o incluso como inteligente.

La mejor forma de ilustrar todo esto es con ejemplos, así que a continuación tendremos un desfile de las principales llamadas perdidas que hemos lanzado al espacio… a cada cual más raruna.

Perdona, he marcado sin querer.

Seamos sinceros, las primeras veces que llamamos a nuestro amor espacial no fue voluntario. Digamos que marcamos “con el culo”. Y es que la radio lleva mandándoles indirectas desde 1900, tan pronto como esta empezó a existir.

Esto ha generado una esfera de información en expansión cuyo radio ya supera los 100 años luz. Habiendo llegado bastante más lejos que el sistema solar más cercano, pero una birria comparado con la extensión total de nuestra galaxia.

Radiación de fondo de microondas
Radiación de fondo de microondas: Este eco del Big Bang parasita las señales que emitimos distorsionando la información a medida que viajan por el espacio.

Lo malo de estas indirectas es que se han ido “difuminando” con el tiempo, han perdido información mezclándose con el ruido de fondo. Esto mismo ocurre con las emisiones de televisión, que ya se han alejado más de 80 años luz. Por mucho que fueran interceptadas estas ondas, poco podría ser intuido a partir de ellas. Es algo así como la típica amenaza de “Te voy a dar una tollina que no te van a reconocer ni con el carné de identidad, caranchoa” pero a base de ruido de fondo.

El mensaje morse.

Planetario Radar de Evpatoria, Crimea
Planetario Radar de Evpatoria, Crimea

Con las tonterías, esperando al lado de nuestro silencioso teléfono, se nos había hecho 1962 y empezábamos a estar desesperados. Fue concretamente en Crimea, en el Planetario Radar de Evpatoria desde donde se envió nuestro impulsivo SMS a Venus.

Y cuando digo impulsivo es que realmente lo parece. La idea no estaba del todo cocida, y consistió en mandar en morse las palabras “Mir, Lenin, SSSR”. Lo que viene a ser “Paz/Mundo, Lenin, URSS”…

Imagino a los potenciales venusianos recibiendo el mensaje. Un código totalmente humano, conteniendo dos nombres propios y una palabra de significado ambiguo, sencillamente brillante. Aunque el mensaje hubiera llegado a manos inteligentes es muy poco probable que hubieran podido descodificarlo o hacer alguna cosa de provecho con él. Bueno, en todo caso una canción del verano a base de pitiditos morse.

Cosmic Call

Ahhh, ahora sí. Era 1999 y había llegado la hora de la “Cosmic Call”. Todos sabemos que la llamada Morse a nuestro ligue espacial ocurrió en un momento de debilidad. Posiblemente de fiesta con más vodka que sangre.

Después de ese ridículo habíamos enviado el péndulo al lado contrario. Llevábamos décadas planeando el mensaje perfecto, cada coma, cada palabra y ahora, nuestros amigos de Crimea, volvían a estar listos. Sí, todos lo hemos hecho, que no sea demasiado “creepy” pero que tampoco sea soso, o que tenga unos emoticonos concretos en determinado orden.

Una secuencia algo obsesiva.

El resultado fue proyectado a cuatro estrellas. Y su contenido eran cinco mensajes distintos mandados en serie y con el siguiente orden.

DDM -> BM -> AM -> ESM -> DDM -> BM -> AM -> ESM -> DDM -> BM -> AM -> ESM -> PP

Desglosémoslo un poquito:

  • DDM (Dutil-Dumas Message).
  • BM (Braastad Message)
  • AM (Arecibo Message)
  • ESM (Encounter Staff Mesage)
  • PP (Public Part)

Lo del morse había sido un desastre y no podía repetirse. No podíamos mandarles información escrita en un lenguaje tan complejo, tan irracional. La solución a la que llegaron los artífices de la Cosmic Call fue que precisaban enséñales primero a leer un idioma con el que entendernos.

Comprensión lectora para aliens.

Representación de nuestra especie codificada en la Cosmic Call
Representación de nuestra especie codificada en la Cosmic Call

¿Y cómo se enseña a leer a un alienígena? Partiendo de un abecedario, por supuesto. De este modo la primera parte del mensaje consta de la serie de símbolos representados en marcos de 5×7 píxeles con los que prentendíamos expresarnos. Para simplificarlo más, estos símbolos se basaban en un lenguaje binario. Dicho de otro modo: “Sí”, y “No”, afirmación y negación, los dos conceptos más sencillos de cualquier sistema de comunicación. Esta búsqueda de la máxima sencillez en cuanto al uso del lenguaje se denomina “anticriptografía”.

 

Sistema solar codificado en la Cosmic Call
Sistema solar codificado en la Cosmic Call

Todos los símbolos eran diferentes entre sí, incluso si los rotáramos seguirían siendo inconfundibles. Dicho de otra manera, no se dan casos como los de la “q”, “b”, “p” y “d”. En cierto modo esto era una suerte de “Aprende humano para tontos”. Estos símbolos, llamados idioglifos representaban no sólo letras y números, sino conceptos como “hidrógeno”, “océano”, “fotón”, “sol”, “frecuencia”, y muchos más… (ver aquí todo el mensaje)

 

Y es que ya lo he dicho antes, esta vez habíamos pensado en casi todo. Por ejemplo, ya no mandábamos información de forma lineal, ahora mandábamos imágenes.

Perfil de la humanidad en Tinder
Perfil de la humanidad en Tinder

Habíamos pasado de una dimensión a dos dimensiones. Esto era clave para reducir el efecto del ruido de fondo sobre la información. El precio que pagan las imágenes al cambio es ser más redundantes, y por lo tanto requiere enviar más volumen de datos para conseguir mandar la misma cantidad de información útil.

 

Hacia el final del mensaje hay representaciones de nuestros cuerpos, el mapa de la tierra, problemas de geometría, y otras expresiones de inteligencia. Vamos, un perfil completito de Tinder, a ver si conseguíamos algún “match”.

 

Teen message

Alexandra Stepanoff tocando el théremin en 1930
Alexandra Stepanoff tocando el théremin en 1930

Agosto de 2001 y la cosa seguía yendo de rusos, rusos chiquitines. Concretamente adolescentes (chiquitines hormonados).

A pesar de todo, y aunque los artífices de esta señal fueran púberes con espinillas, hicieron un trabajo interesante. Por primera vez un mensaje METI mezclaba tres formas de señales: de radio, información analógica (música) e información digital binaria. Sonaba realmente bien, si no fuera que entre la novena sinfonía de Beethoven y una canción folclórica rusa habían introducido varios solos de theremín. Digamos que traducido, aquello a lo que ellos llamaban orgullosamente como el “Primer concierto de theremín para aliens” significaba “¿Habéis escuchado esta aberración? ¡Huid Insensatos!”

Si siguiéramos con la analogía esto sería esa cinta de cassette remix que graban los adolescentes empalagosos en las series… solo que con un terrible eclecticismo. Corríamos el riesgo de que nuestro ligue llamara a la policía.

Vuelvo a ser yo, por si no lo habías leido.

Era 2003 y nuestros amigos de la Cosmic Call seguían esperando una respuesta. El mensaje ni siquiera tenía el doble tick azul así que… ¿Y si no lo habían leido? Así que decidieron darle otra oportunidad arriesgándose a hacernos parecer desesperados.

Esta vez el mensaje había cambiado un poquito. Había sido mandado a 5 estrellas, por si no estaban en casa. Y la secuencia se había convertido en lo siguiente.

DDM2 -> DDM2 -> DDM2 -> AM -> AM -> AM -> BIG-> BIG-> BIG-> BM -> ESM -> PP

En ella BIG significaba Bilingua Image Glosary (oooo… tal vez era otra indirecta con el fin de atraer su atención)

A través del Universo

Portada del album "Across the universe" de Los Beatles
Portada del album “Across the universe” de Los Beatles

Siete años habían pasado desde nuestra amenaza con theremín y no había respuesta. Algunos científicos empezaron a preocuparse pensando que tal vez el theremín había auyentado a cualquier posible inteligencia extraterrestre. Así que enviaron la canción “Across the Universe” de Los Beatles… para compensar.

La realidad es un poco más sosa, esta iniciativa simplemente se trataba de un gesto poético para conmemorar el cuadragésimo aniversario de la canción, el cuadragésimo quinto de la DSN (Red de Espacio Profundo) y el quincuagésimo de la NASA. Supongo que combinándolo así ahorraban en velas, que ya era 2008 y las orejas de la crisis asomaban.

Todo lo anterior “no se vale”

Ocho meses después de hacer a los Beatles oficialmente “Más famosos que Jesús” miramos hacia atrás. Todos nuestros perturbadoramente insistentes intentos de contactar con nuestro ligue ya no parecían tan buenas ideas. Casi que lo mejor sería empezar de cero; supongo que por eso llamaron al nuevo comunicado “Mensaje desde la Tierra” (AMFE). Ahora sí que sí. De esta manera podríamos decir:

“¿Theremin? No sé de qué me habla, no sería nuestro. El nombre del mensaje no decía que fuera desde la tierra. Será de cuando se me perdió el radiotelescopio en una fiesta y mis amigos se dedicaron a gastarme bromas”.

La señal mandada desde Ucrania consistía en una “cápsula del tiempo” digital con 501 mensajes. ¿Y de donde salieron todos esos mensajes?… ¿eh?… ¿Internet? Pues sí, de internet.

Tuiteando sin Twitter

Se preparó un concurso a través de la página Bebo. La verdad es que la capacidad de convocatoria fue envidiable, hablamos de más de medio millón de participantes entre los que se encontraba gente de toda clase y condición. Todos ellos habían enviado mensajes, de una longitud similar al estandar actual de twitter, con los más diversos contenidos. Algunos de los participantes eran famosos y políticos, lo que me hace desconfiar de que esto fuera una buena idea. Pero tranquilos, llegará a su destino en 2037, tenemos tiempo para escondernos.

Junto con estos proto-tuits se mandaron algunas imágenes de monumentos y personajes icónicos.

Este proyecto fue en cierto modo en la línea del anterior. Su estructura no estaba diseñada para ser descifrable por una inteligencia extraterrestre. Era una forma de “…ayudar a capturar la imaginación de los más jóvenes y estimularles a pensar sobre nuestro propio planeta y el impacto que hemos ejercido sobre él”.

Bien podía haber sido una táctica encubierta para que cuando nuestro ligue diera señales de vida y nos pidiera rendir cuentas por tanto mensajito intempestivo le pudieramos decir “Ah, no, verás. Nosotros sólo queríamos crear conciencia ecológica”.

Hello… from Earth

Hello from earth (HFE) tuvo lugar un año después y tiene prácticamente la misma dinámica. Cambiemos Bebo por una web propia del HFE, y 501 mensajes por 25.880. Esto se nos empezaba a ir de las manos.

RuBisCO Stars

Estructura de la proteina RuBisCo
Estructura de la proteina RuBisCo

Muchas décadas después de que los científicos entendieran la importancia de la anticriptografía el mensaje parecía seguir sin calar. La nueva idea fue mandar a las estrellas la secuencia de una proteina llamada RuBisCO. Sus artífices se escudaban en que esta proteina era “LA proteina”. Encargada de convertir dióxido de carbono en alimento participando en la fotosíntesis. De hecho está presente en toda la biosfera siendo el enzima proteínica más común, mostrando según los diseñadores del mensaje “la importancia del Sol en nuestra vida”.

No obstante, por muy interesante y cargado de sentido que fuera mandarles esta información, no estaba en el formato adecuado; bien podíamos haber enviado en su lugar la receta de la empanada de bonito.

La señal solitaria (dentro múscia de western)

La paradoja de la señal solitaria es que era de todo menos solitaria. Esta fue mandada en 2013 y se componía de dos partes.

La Bienvenida

La primera parte fue llamada “La Bienvenida”. Y esta sí, tenía un intenso trabajo de anticriptografía. Estaba configurada para tratarse de una suerte de piedra Rosetta. Partiendo de números codificados en sistema binario, comenzaban a definirse con ellos operadores matemáticos (conceptos de suma, resta, etc.) y otros símbolos. Como una pirámide basada en un puñado de principios que iban creciendo por simple acción de reglas básicas de lógica.

El lenguaje empleado por “La Bienvenida” se había convertido en el mejor sistema de anticriptografía inventado hasta la fecha. Llegó incluso a ser probado en un experimento doble ciego. ¿Eh, homeópatas? Que hasta los físicos saben de lo que va el tema.

La bienvenida se repitió de media tres veces. Y digo de media porque cada una de sus partes fue repetida en distinta proporción según su relevancia para poder descifrar el código utilizado.

Lo que te iba a decir….

La segunda parte del comunicado era el verdadero mensaje. Una vez comprendida la “piedra Rosetta” ya tenían las herramientas para descifrar gran parte de lo que estaba por venir. Y si “Mensaje desde la Tierra” había utilizado un sistema parecido a los tuits, la Señal Solitaria ya era directamente twitter, facebook y la propia web del proyecto. El límite estaba en 144 caracteres y el primer mensaje era gratis. De hecho esta era la forma que tenían de subvencionarse, todos los mensajes consecutivos eran de pago.

No me gusta decirlo a toro pasado, pero era de esperar el desastre. Su esperanza de recaudar 100 millones de dólares americanos para poder construir una red de antenas recorriendo el planeta era algo utópica. Finalmente se quedó en eso, en esperanza; así que la vida de este proyecto fue corta, sino cortísima.

CosmicOs

Esta en concreto es muy complicada; mucho y no tiene demasiado sentido detallarla aquí. Lo importante es el concepto: Fue enviada desde el MIT la descripción de una máquina virtual derivada del cálculo lambda. Si después de esto tú también te llamas Ralph, tranquilo, no estás solo. Posiblemente suba un minivídeo en el futuro explicando esta parte, pero necesitaré tiempo para centrarme y entenderlo por encima.

Logic Gate Matrices

Otra señal del estilo de la CosmicOS. La emisión describía una máquina virtual y las operaciones que debían realizarse en ella.

Una respuesta sencilla con un título complicado.

“A Simple Response to an Elemental Message” (ASREM) fue otro pasito más allá en esta serie de proyectos de concienciación, aunque en este caso con algo más de enjundia.

Tan sencilla no será si esta es la primera parte.

Su primera parte constaba de 3.775 mensajes recogidos a través de redes sociales respondiendo a la pregunta “¿Cómo influirá nuestra actual relación con el medio ambiente en el futuro del planeta?”.

Era una pregunta complicada teniendo en cuenta que había que resumirla en 156 caracteres, eso sí, esta vez totalmente gratis. Como dato curioso, decir que algo más del 10% de los mensajes enviados por los usuarios no tenían nada que ver con la pregunta, motivo por el cual fueron directamente rechazados.

En cuanto al lenguaje, volvemos a encontrarnos con el mismo problema, es prácticamente indescifrable, pero los autores del proyecto se justifican en que “ha sido creado por habitantes de la tierra para habitantes de la tierra” y así generar una perspectiva planetaria en la sociedad, que ayude a valorar los problemas medioambientales como se merecen.

Efectivamente, aquí llega la segunda.

La segunda parte se trataba de la “Mención honorífica”, en la cual se narraban 81 frases de famosos intelectuales. Ejemplos de ellos son Carl Sagan, Mahatma GandhiYuri Gagarin, o Koko la gorila. Sí, un gorila, pero un gorila increíble. De hecho, se merece un futuro post.

Y para finalizar, 70 imágenes reflejando iniciativas ecológicas. Para engañarles, supongo, y que piensen que cuidamos de nuestro planeta, y los unos de los otros y esas cosas tan bonitas que sólo se cree Paulo Coelho.

Breaktrhough Initiatives

Y llegamos a lo más actual, las Iniciativas Breakthrough. Un proyecto faraónico anunciado en 2015 y que ya está en activo. Se compone de: Message, Starshot, Watch, Listen.

Vela solar del prototipo de Breakthrough Starshot - Kevin Gill from Nashua, NH, United States
Vela solar del prototipo de Breakthrough Starshot – Kevin Gill from Nashua, NH, United States

Starshot: Consiste en un plan para explorar la galaxia con pequeñas naves propulsadas por laser y velas solares. Como poco, muy elegante.

Watch: Un programa que busca indicios de actividad biológica (biofirmas) en la luz reflejada por exoplanetas.

Listen: Un proyecto de escucha pasiva a través de radiotelescopios. Lo que viene a ser el SETI que todos conocemos por películas como “Contact”.

Message: En esta analogía de si llamar o no llamar a un ligue, nuestros científicos empezaban a cuestionarse si habían hecho bien en obsersionarse tanto. Incluso en el caso de triunfar, el ligue podía no ser tan increíble como parecía y que un contacto acabara amargándonos la vida.

Pero hoy no, mañaaaanaaa.

Así que el miedo a lo que otra inteligencia pudiera hacernos fue suficiente para dejar de mensajear compulsivamente. El próximo paso sería decidir si debíamos continuar con estos proyectos METI. Mientras tanto (y hasta que se concluya la deliberación) en este mismo proyecto se ha sacado a concurso la creación del mensaje perfecto. Las características han de ser: simplicidad conceptual, estructura anticriptográfica, y ser representativo de la humanidad como conjunto.

El premio por presentar el mejor mensaje no es solo considerarse el artífice del último intento de contacto con el cosmos. Por si esto fuera poco, viene aderezado con la calderilla nada despreciable de 1 millón de dólares americanos.

Y así estamos, sentados al lado de nuestros teléfonos galácticos, decidiendo si los riesgos de empezar un contacto superan a los beneficios. Dándole vueltas a si debemos abandonamos a la pasividad y apalancamos en nuestro sofá terrestre, esperando una llamada que puede no llegar a producirse nunca.

METI: PEGI 18 para civilizaciones.

PEGI_18
PEGI 18

Muchos científicos indican que, aunque no queramos transmitir, escuchar mediante radiotelescopios ya implica enviar señales inintencionadas que pueden relacionarse inconfundiblemente con la vida inteligence.

Y digo yo, aprovechando por última vez el paralelismo con la llamada post-cita. Algunos blanden la paradoja de Fermi para sostener dogmáticamente que el universo es mucho más esteril de lo que hemos imaginado. Esa reflexión que se pregunta “Si hay tanta vida ahí afuera ¿Cómo no nos han mandado ya un mensaje?”. Se le han dado muchas posibles explicaciones: La hipótesis del zoológico, donde estamos siendo estudiados a distancia; la infinidad del cosmos, o incluso explicaciones más simplistas y cuestionables como que “no les interesamos”. Pero podría ser todo mucho más sencillo, podría ser que al otro lado de esta historia, nuestro ligue tuviera las mismas inseguridades. Que otras especies se estén preguntando si llamar o no y que todavía no se haya decidido porque “ya llamarán ellos”. Así es como, según Alexander L.Zaitsev acabaremos autoimponiéndonos el aislamiento como especie.

¿Entonces qué? ¿Llamo o me espero?

A mi modo de entenderlo, esta es la visión que hay que tener del SETI pasivo. No tiene sentido estar emitiendo si nosotros mismos no tenemos los arrestos para seguir mejorando nuestros mensajes al universo, nuestro METI. Esto es un “tit for tat”, un término de teoría de juegos que implica que la mejor estrategia es empezar cooperando y después copiar al rival.

Tenemos que entender que es muy difícil que, mandando mensajes, una inteligencia extraterrestre llegue a encontrarnos gracias a ellos. El proceso, por simple probabilística se cree que sería el siguiente:

-HUELE BIEN:

Primero detectarían una biofirma en un pequeño punto azul pálido de su firmamento. Tal vez por espectroscopia , detectando pigmentos fotosintéticos, que es una de las formas en las que nosotros rastreamos el cosmos en busca de exotierras.

-SUENA BIEN:

Una vez detectado esto podrían aumentar la precisión para encontrar esas señales de radio que emitimos sin querer y que indicarían que aquí existe vida con cierto nivel tecnológico, vida inteligente.

-A VER QUÉ DICEN:

Es entonces, en ese momento en que supieran que aquí hay vida y esa vida está relativamente evolucionada, cuando podrían permitirse buscar nuestros “mensajes en una botella”. Y es por eso por lo que nuestros comunicados no pretenden decir: ¡Hola! Soy vida inteligente ¡Mírame!. Lo que realmente estamos gritándole al espacio es: Hola, estos somos nosotros, los humanos. Somos curiosos por naturaleza y queremos entender lo que nos rodea. Encantados de conoceros.

“Podemos concluir que dar es mejor que recibir, y que la guerra contra el Gran Silencio debe comenzar en casa”

-Steven Ostro.

PD: Para los ofendidos porque no haya hablado del mensaje de Arecibo, las Pioneer y las Voyager, tranquilos. El motivo es que se merecen una entrada para ellas solas, que esta ya se estaba alargando. TOP 3: Mensajes a alienígenas.” 

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